El pulso táctico en el terreno de juego El fútbol brasileño no da tregua y nos sigue dejando duelos vibrantes. Hace nada vimos cómo el Botafogo y el Palmeiras se medían en un encuentro que exigió lo mejor de ambas pizarras. Los locales saltaron al césped con un marcado 4-5-1, confiando la portería a John Victor, con Marlon Freitas llevando el brazalete en el centro del campo y dejando en punta a Igor Jesus. Por su parte, el conjunto visitante apostó por un esquema 3-4-3 más atrevido. Weverton se encargó de defender los palos, respaldado por una línea de tres liderada por el capitán Gustavo Gómez. Fue un partido de desgaste, de esos que acaban decidiéndose por los detalles y la frescura desde el banquillo. De hecho, los técnicos tuvieron que mover bastante sus piezas una vez superada la hora de juego; en el Botafogo entraron hombres como Tiquinho Soares, Matheus Martins o Tchê Tchê para intentar cambiar la dinámica, mientras que el Palmeiras buscó pólvora dando minutos a Lázaro, Felipe Anderson y a la joven promesa Estêvão.
La resaca del campeonato estatal Este choque cerrado ante el Botafogo llega en un momento donde el Palmeiras acapara todos los focos. Apenas un día después de coronarse campeones estatales por vigesimoséptima vez al superar al Novorizontino por un ajustado 2-1, el equipo fue el absoluto protagonista en la gala de premios celebrada el pasado lunes en la zona oeste de São Paulo. Y la verdad, los reconocimientos no se hicieron esperar. Abel Ferreira se llevó el merecido galardón al mejor entrenador del torneo, confirmando el buen rumbo de su proyecto deportivo.
La gran noche de Flaco López Si hubo un nombre propio en la ceremonia, ese fue el de Flaco López. El delantero argentino no solo fue elegido como el jugador más destacado de la competición por los aficionados, sino que se marchó a casa con un obsequio espectacular. Como reconocimiento a su MVP, le entregaron un anillo de 43 gramos de oro de 18 quilates, engastado con nada menos que 96 diamantes, 20 zafiros y cinco rubíes. Como curiosidad del diseño, la pieza cuenta con 16 diamantes principales en la parte superior que representan a los 16 equipos que disputaron el torneo.
El once ideal y la cuota de sorpresas El dominio abrumador del Palmeiras también quedó reflejado en el once ideal del campeonato. Según la información recogida por Globo.com, el club aportó hasta seis nombres a la alineación del torneo: Carlos Miguel, Gustavo Gómez, Marlon Freitas, Andreas Pereira, Flaco López y Vitor Roque. El Novorizontino, que demostró ser un rival dignísimo hasta el final y se llevó además el premio al Fair Play por su deportividad, logró colar a cuatro de los suyos en este once de gala gracias a Dantas, Mayk, Rômulo y Robson. La plantilla ideal la completó João Vitor, del Portuguesa. Hablando de Robson, el jugador del Novorizontino no se fue de vacío; además de ser nombrado el MVP del interior, se llevó el título de máximo artillero con siete dianas, superando por la mínima los seis goles de Flaco López.
Talento repartido y el estamento arbitral La gala dio para mucho más y supo reconocer los destellos de calidad en otros vestuarios. En el Corinthians estuvieron de celebración, ya que André fue nombrado jugador revelación y su compañero André Ramalho firmó el mejor gol de todo el torneo gracias a su tanto contra el Ponte Preta. Por otro lado, el premio al mejor regate fue a parar a las botas de Ligger, jugador del Primavera, mientras que el apartado de asistencias lo lideró Sosa, del Palmeiras, con cuatro pases clave. Finalmente, los árbitros también tuvieron su momento de reconocimiento. Flávio Rodrigues de Souza fue elegido como el mejor colegiado del torneo, Neuza Inês Back y Alex Ang Ribeiro destacaron como los mejores asistentes en las bandas, y Adriano de Assis se llevó el galardón al mejor árbitro de VAR.